Schoenstatt

SCHOENSTATT BOLIVIA

La Paz

Conociendo al Padre Fundador

El padre Kentenich

José Kentenich, un sacerdote Pallotino fue el fundador del Movimiento Apostólico de Schoenstatt y a quien llamamos afectuosamente “Padre”. El Padre pasó los primeros años de su vida en Gymnich, un pueblo al sudoeste de Colonia, Alemania y el lugar de su nacimiento ocurrido el 16 de noviembre de 1885. Su vida fue marcada desde su nacimiento por situaciones de prueba que templaron su personalidad y lo unieron íntimamente a Dios y a María Santísima. Su madre, quien debió afrontar sola la maternidad, desde su gestación lo consagró a María de quien era muy devota. Ya a muy temprana edad José sintió la inclinación a una vida religiosa al servicio de Dios.

Nuestro fundador ingresó al Seminario menor de los Padres Pallottinos en Ehrenbreitstein un 23 de septiembre de 1899. El joven José Kentenich cursó allí los estudios secundarios entre 1899 y 1904, tras los cuales inició la carrera de Teología y Filosofía en Limburgo. El 8 de julio de 1910 fue ordenado sacerdote en Limburgo, en la Capilla de la Casa de Misiones de la Sociedad Pallottina. El 10 de Julio celebró su primera Santa Misa.

En 1912 José Kentenich, que se desempeñaba como profesor de latín y alemán en el Seminario menor de los Pallottinos en Schoenstatt, es nombrado director espiritual del mismo. Allí comienza su actividad pastoral fuerte y su trabajo pedagógico a través del cual pudo comenzar a volcar en otros el rico mundo interior de fe que llevaba dentro y los ideales que en su infancia y juventud había cultivado en soledad. Con un grupo de esos jóvenes, fundó el 19 de Abril de 1914 la Congregación Mariana en el seminario. Posteriormente, el 18 de Octubre de 1914, junto a un grupo de jóvenes de la Congregación Mariana, sella una Alianza de Amor con la Santísima Virgen en una capillita situada en el jardín del Seminario y que ellos habían acondicionado como lugar de reuniones.

A través de esa Alianza de Amor, piden a la Santísima Virgen que ella se establezca en la capillita y la transforme en un Santuario. Desde allí Ella distribuirá la gracia de Cristo de la cual es Medianera, y transformará los corazones. El P. Kentenich y los jóvenes se comprometieron a entregar cotidianamente a la Santísima Virgen sus esfuerzos por la santidad a través del fiel cumplimiento de su deber. A esto se llamó luego el “capital de gracias”.

En 1919 y 1920 se funda la Federación Apostólico de Schoenstatt y la Liga Apostólica de Schoenstatt respectivamente. De igual modo, también las mujeres comienzan a llegar a Schoenstatt en esos años y en 1920 se funda la Federación de mujeres bajo la asistencia sacerdotal del P. Kentenich. Más tarde, en 1926, con algunas de las primeras mujeres, el P. Kentenich funda el primero de los seis Institutos Seculares que forman parte de la Obra de Schoenstatt: Las Hermanas de María.

En la década del '30, el Movimiento llamó la atención del régimen nazi al cual el P. Kentenich se opuso tenazmente desde un comienzo a través de su prédica y su labor pedagógica. A consecuencia de ello, fue tomado prisionero en Koblenza en el año 1941, y al año siguiente fue enviado al campo de concentración de Dachau. En efecto, el 20 de enero de 1942 toma la decisión voluntaria de ir al Campo de Concentración. Permaneció en Dachau hasta la liberación por los Aliados en 1945. Entre los internos - sacerdotes en gran número - El P. Kentenich fundó el Instituto de los Hermanos de María y el Instituto de las Familias.

La enorme influencia espiritual que el P. Kentenich fue ganando en los años posteriores al Campo de Concentración y la hondura del vínculo que lo unía con su Fundación, comenzó provocar incomprensiones hacia él y su Obra tanto dentro de la misma como en las autoridades eclesiásticas. El P. Kentenich deseaba que el Movimiento fuese aprobado por la Iglesia oficialmente y en febrero 1949 llegó la Visita Canónica Episcopal a las Hermanas de María por el Obispo Auxiliar de Tréveris, quién realizaría algunas observaciones que el P. Kentenich respondió ampliamente en una carta a los Obispos alemanes: “Epístola Perlonga”, cuya primera parte la envía desde el Santuario de Bellavista el 31 mayo 1949. Esta respuesta es entendida como una nueva acta de fundación, y el 5 junio de 1949 (Fiesta de Pentecostés) corona a la MTA como Reina de una cruzada espiritual que busca que Schöenstatt ejerza una influencia más poderosa de amor y servicio sobre los destinos de la Iglesia en Occidente.

Luego de algunas Visitaciones por parte de la Iglesia diocesana, de un intenso intercambio epistolar entre el P. Kentenich y su Obispo y la posterior Visitación Canónica por parte del Vaticano, el P. Kentenich es separado de su Obra y enviado al exilio en Milwaukee en Estados Unidos. A consecuencia de ello, debió permanecer 14 años separado de su Fundación en los cuales manifestó una actitud de total obediencia a las decisiones de la Iglesia que lo probaron profundamente. En 1965, luego del Concilio Vaticano ll, el P. Kentenich fue recibido en audiencia por el Papa Paulo Vl quien anuló todos los decretos que pesaban en su contra y lo reivindicó como Fundador de la Obra de Schoenstatt.

En la Navidad de 1965 el P. Kentenich regresa a Schoenstatt, Alemania donde permanece hasta su muerte. Durante esos últimos años desarrolla una intensa actividad dedicándose especialmente a la formación de las comunidades dirigentes de la Obra a través de jornadas, retiros, conversaciones personales y una intensa actividad epistolar con sus schoenstattianos de todo el mundo. Muere el 15 de septiembre de 1968 en la Iglesia de la Santísima Trinidad, en Schoenstatt, luego de celebrar la Santa Misa. Su tumba se halla en el lugar de su muerte, la entonces sacristía de la Iglesia, luego transformada en Capilla del Fundador. El epitafio de su tumba, elegido por él, es una síntesis de toda su misión de vida: “dilexit ecclesiam” (amó a la Iglesia).

Fuente: www.wikischoenstatt.org.