Schoenstatt

SCHOENSTATT BOLIVIA

La Paz

Actividades del Santuario


El 4, 5 y 6 de noviembre del 2016 se realizo el primer fortalecimiento matrimonial en La Paz

Actuar es hacer que las cosas sucedan. Quienes sacan lo mejor de la vida y quienes dan lo mejor de sí, son los que deciden actuar, los que deciden hacer que las cosas sucedan, construyendo una vida diferente. Estas son las parejas que decidieron actuar y darle un sentido enriquecedor a su relación de pareja, un sentido que agrega valor a lo que somos, lo que los convierte en un legado para todos aquellos que tendrán la suerte de participar en el Segundo Fortalecimiento Matrimonial en La Paz.

En el Fortalecimiento Matrimonial, el amor es nuestro principio fundamental y lo que buscamos es que los participantes tengan un crecimiento pleno como pareja y familia; de esta forma podemos ayudar a construir un mundo mejor y más digno para todo ser humano. A todos los que colaboraron para que el Primer Fortalecimiento Matrimonial sea una realidad, les decimos: ¡gracias por actuar! y poner el hombro a este reto que sigue la guía de nuestra Madre Tres veces Admirable de Schoenstatt, Ella sabe elegir y tomar de la mano a sus colaboradores y no se ha equivocado con este recio grupo de parejas que se ha visto robustecido con el Primer Fortalecimiento Matrimonial realizado en La Paz.

Segundo Fortalecimiento Matrimonial de Schoenstatt
(del 21 al 23 de Julio de 2017)

Expresar nuestros sentimientos no siempre es fácil, pues creemos que nos hace débiles, pero cuán importante es sentir de verdad. Este simple acto puede significar encontrarse con tu pareja, estar libre para experimentar.

Vivir intensamente no es fácil y más difícil aún es permanecer libres, sin ataduras a los patrones pasados que con frecuencia marcan nuestros actos.

Expresar nuestros sentimientos quizá nos permita experimentar la delicadeza de la creación de Dios, quizá nos permita rasgar el velo de lo simple y lo grandioso al mismo tiempo.

¿Por qué no intentas regalarte un tiempo con tu pareja?, quedarte a solas un instante con tu conyugue, cierra los ojos y siente todo lo que eres, todo lo que viviste, experimenta sin prejuicios, sin establecer barreras que te limiten. Sólo escucha todo lo que tienen que decirse, escucha todos sus miedos y expresa los tuyos, escucha todas sus esperanzas, escucha tu propio latido junto al suyo. A medida que haces esto agradece profundamente la posibilidad que aún tienes de tenerla a tu lado.

El Fortalecimiento Matrimonial (FM) es un instante mágico, donde la persona más valiosa es tu pareja, pues si tu matrimonio no está bien nada alrededor tuyo estará bien. Un mundo feliz alrededor tuyo sólo es posible si existe un mundo feliz dentro tu matrimonio.

Recordando en este jubileo a quienes todo, todo lo dieron por cumplir su misión

La tarde del 14 de octubre pasado, se produjo en el santuario de Achumani, un lindo encuentro, para recordar a todos aquellos que amaron profundamente a María y llevaron a Schoenstatt en su corazón hasta sus últimos días.

“Cada persona que ha vivido en este Santuario y que ha fallecido siendo parte de nuestra familia Schoenstatt tiene siempre algo que regalarnos para que nosotros a través de ellos crezcamos como personas y nos acerquemos cada vez más a ese hombre nuevo que anhelamos en nuestro corazón” (Extracto del testimonio de Rebeca Dávila).

Todas aquellas personas que recordamos ese día y dejamos su nombre en el “Campo de los Congregantes” han sido cimientos para esta Obra de Dios y en su momento, motor de muchas personas, pues con su ejemplo de fidelidad y entrega, han enfrentado los momentos de prueba de la mano de María.

Es así que recordamos y dimos gracias por la vida y compromiso de:

Heroes de Schoenstatt Achumani
  • Gustavo Alípaz Echazú: Por su fidelidad y confianza en María.
  • Jorge Ríos Siles: Por ser un ejemplo e instrumento fiel y su entrega sin límites.
  • Raúl Miranda Bustillos: Por su fe, sencillez y compromiso.
  • Lady Crespo de Miranda: Primera guardiana y custodia del Santuario.
  • María Cristina Torres de Arce: Por su cuidado a Betania y el jardín de María
  • Mario Arze Vargas: Por impulsar las obras del Movimiento y llevar Schoenstatt hacia afuera.
  • Martha Chávez de Aparicio: Por su filialidad y ofrecer todo con alegría.
  • René Pacheco Montes: Por acercar a María a todos los hogares.
  • Susana Martinez de Schmidt: Por ser alma de la guitarra y voz de la familia.

Todos ellos hijos dignos de Dios, luchando por vivir su fe y aportando mucho Capital de Gracias por el Santuario de Achumani desde el Santuario celeste que los acoge en verdadero amor.

Como ellos, hemos sido llamados a ser cimientos del mañana con la ayuda de la Mater y ser motores de toda la vida que surja en este lugar de Dios. Siempre seguros de que nada sin Ella, pero tampoco nada sin nosotros.

Esto es realmente el ser “Instrumentos fieles para una Tierra de Unidad" de nuestro Schoenstatt y de la Iglesia.


Geraldine Castro Villarreal

Betania celebra la Navidad

Navidad Betania

El equipo de Betania, la casa de retiros y eventos que pertenece a Schoenstatt y en la que todos los domingos se celebra la misa, celebró este 22 de diciembre la navidad y reafirmó su sentido de constituirse en una casa de cobijo a todos los peregrinos y personas que requieran un lugar que sea no solo una casa para eventos, sino un lugar de encuentro y reflexión.

Betania es una Casa, un equipo y una familia que sirve y regala a todos aquellos que lo quieran de un lugar tranquilo, cómodo y de paz, para mirar sus vidas, sus negocios y actividades con una perspectiva distinta.

Sin embargo, nada de esto sería posible sin un equipo de personas que tomen a Betania no solo como un trabajo, sino como un apostolado de amor cristiano a todos lo que vienen a desarrollar sus actividades.

La familia de Schoenstatt les envía a Rebeca, Macarena, Pilar, Lucía, Isabel, Rosita, Amalia, Irene, Luchito, Marcelo, Alvaro, Carlos, Benigno y Miguel no solo su abrazo sino un ¡¡GRACIAS INMENSO!! por su amor, devoción al trabajo y compromiso con esta obra. Son parte de ella y ustedes muestran calladamente y construyen el ser “Instrumentos fieles para una tierra de unidad”.

¡Sigan adelante siempre bajo la bendición de Dios y su Madre santísima!

Navidad Betania

JUBILEO: TESTIMONIO DE MIGUEL ZALLES

Sobre la Gracia de la Transformación

Comenzaré diciendo que yo crecí en el seno de una familia creyente, que iba a misa todos los domingos y que incluso antes de la temida edad del burro, estuve atraído por la figura de Jesús, traté por lo tanto de ceñir mi vida dentro de los estándares de la iglesia católica de los años 50.

Me presto la idea de NT Wright (“Simply Jesus”) que describe los años de su juventud como el tiempo de la “Tormenta Perfecta”. En mi caso, soplaban vientos del sur, con la virulencia del lenguaje político del momento “si es necesario matar hay que hacerlo como buen revolucionario” (Che Guevara).

Yo ya había saboreado los vientos del sur en 1952 (tenía 10 años) y supe de las balas y de las venganzas políticas que se justificaban por “la causa”. Esa utopía con la que soñábamos los jóvenes que poco a poco nos acercamos al socialismo (algunos pensábamos que se podía ser socialista y cristiano al mismo tiempo y otros decían que no se podía ser cristiano sin ser socialista). Ni hablar pues de pensar en un sistema capitalista, que es lo que yo –como economista– propugnaba.

Pero para que la tormenta sea perfecta tienen que dar un choque con los vientos huracanados del oeste.

Si. Además de ser socialista como buen cristiano tenías que ser puro. Eso requería un comportamiento más que difícil cuando, por la revolución misma, estábamos tratando de tirar abajo todas las barreras que limitan la tan ansiada libertad del hombre.

Si hasta ese momento cuando los vientos aumentaban se empieza a poner en duda el esqueleto de la Iglesia como la conocíamos. El culto es ahora en español ya no en latín y el respeto, el silencio, la ropa ya no son una exigencia. El domingo en misa se participa cantando con más alegría que antes. Pero no se había movido ni un ápice la concepción moralista que la caracterizaba.

Cuando creíamos que esto se calmaría, soplaron los vientos del norte.

La ciencia por un lado y los movimientos seculares desenterraron los cadáveres que hasta ahora habíamos mantenido entre nosotros. Me refiero a los casos de pederastia en la Iglesia que fueron minando la imagen del modelo de hombre que yo hubiese querido ser. Cuando dejaron de soplar los vientos me encontré con que en el mundo que me rodeaba, se había eliminado toda restricción, todo era permitido.

Felizmente yo había roto con Dios, de modo que no tuve remordimiento alguno y creí haber encontrado la coherencia deseada, compartida con la mayoría de las personas de mi generación. Profesional exitoso, divorciado, en momento en que el país está atravesando por el último coletazo de la lucha entre socialistas y no socialistas. Así me toco embarcarme en una nueva empresa. Sin ataduras de ningún tipo, forme un hogar (el segundo) y para sorpresa mía éste duró más que el primero y sentí que en eso podría estar la mano de Dios. Hice las paces con Él, pero por razones obvias, no podía acercarme a los sacramentos.

Aquí se ponen las cosas complicadas otra vez, diría yo que surgen exigencias que antes no existían. El mundo ha cambiado y si antes la regla era “nada de ataduras” poco a poco surgieron nuevas y más complejas obligaciones, las que había que cumplir sí o sí. Lo grave es que en la mayoría de los casos esas exigencias eran invisibles a mis ojos así que no paso mucho hasta que...

...se vino abajo todo otra vez.

Pero como yo me había construido un Dios al que yo llamo “seguro de vida”, en mi cabeza había formado una alianza sí, pero las obligaciones eran de Dios para conmigo y como yo no había hecho nada diferente, tenía que pensar necesariamente que era Él quien había incumplido el pacto.

Aquí la cosa se complica. Soledad. Falta de trabajo, son algunos de los ingredientes de mi nueva vida. Así fue que llegue a Schoenstatt. Pablo Alborta me vio en misa un día y me invitó a los madrugadores. Me parecía algo tan extraño a mis costumbres, a mi modo de ver el mundo, pero me uní a un grupo de unos 25 varones que rezaban y cantaban a las 7 de la mañana los sábados cada 15 días.

Cómo me llegaban las palabras de la primera canción “hemos llegado hasta aquí“ cuando decía “con nuestros dolores, con nuestros temores” porque sí que los tenía. Más de una vez tuve que salir del santuario para llorar afuera.

La Matter tuvo que haber pedido mucho por mí durante ese tiempo porque yo tenía un Dios -“seguro de vida”- que me había fallado, del cual no podía esperar nada. Mi soledad, mis problemas económicos, lejos de solucionarse, empeoraban. Felizmente la gente que me escuchaba nunca se cansó de oírme y nunca me faltó un hombro en el cual apoyarme para llorar.

Pero debía aprender a caminar nuevamente. Quizás la primera tarea era conocer quién era ese Dios que según yo me había fallado. Mis primeros pasos en esa dirección llegaron gracias al internet.

El grupo de oración utilizaba el chat de Yahoo y rezábamos la Liturgia de las Horas todas las mañanas. En ese grupo conocí a Abel, un teólogo argentino que vive en Valencia que luego se convertiría en el profesor sobre el que hablaré luego.

Pero la solución no llegaba.

En el grupo de madrugadores formamos un grupo de profesionales que empezamos a estudiar el pensamiento del P. Kentenich. Nos reuníamos una vez por semana y cada uno se hacía cargo de un capítulo de alguno de sus libros. Así aprendí qué era la Fe en la Divina Providencia y como lo que es bueno se comparte, organizamos talleres para todos los feligreses que iban a Schoenstatt, en los que cada uno de nosotros exponía alguno de los puntos del libro leído. Las sesiones eran una vez al mes los días sábados de 4 a 6 de la tarde.

Así fue que me vi a mí mismo hablando de temas que eran claramente lo más distante de mi propia naturaleza. Otro evento en el que me tocó desempeñar un rol importante fue la organización del Encuentro Andino de Madrugadores. La charla que dí, me tomo varios meses de preparación y me sorprendo yo me mismo al volver a leerla, cuando constato, que había hecho un recorrido tan complejo a lo largo de los últimos 30 años.

Finalmente el punto culminante de esta etapa fue la cooperación que le dimos al P. Giovanni Arana en la organización del taller sobre Biblia que se dictó en el Santuario.

Eso fue realmente revolucionario. Sabemos que para los católicos de mi generación la biblia no está en la brújula. Si bien ahora comprendo, yo había vivido la época del Concilio Vaticano II, sin embargo, no me había enterado que el documento más importante del mismo, el que tomó más tiempo y que se publicó más tarde fue la Dei Verbum y que nuestro taller estaba tomando como documento principal, precisamente la Carta Apostólica Verbum Domini redactada en conmemoración de los 50 años de su publicación.

Así se generó otro grupo para responder a las inquietudes surgidas en ese curso y de ahí a lo que llamo las clases de Abel fue solo un paso. Creo que ahora que lo veo de atrás hacia delante entiendo el significado de “conocimiento de Dios y no sacrificios“. Sí, porque de ahí en adelante, mi fe empezó a asentarse sobre bases más firmes.

La lista de cursos es larga y se puede decir que en nuestro grupo hemos estudiado en los últimos 4 años buena parte de los temas centrales de la Biblia. Igual que los artistas, yo atravieso fases llamemos bíblicas, según el tema que me impacta más. Ahora estoy en la fase de los salmos que son Oraciones riquísimas que las leo, las grabo y las vuelvo a escuchar.

Mi cambio del Dios “seguro de vida”, es ahora por un Dios creador de todo el universo, Dios que ha hecho una alianza con su pueblo y que es celoso, que no le gusta que adores los ídolos modernos. He logrado convencerme que no se trata de moral sino simplemente de Realizar la Justicia, Amar la Misericordia y caminar humildemente detrás de tu Señor (Miqueas 6).

Los versos de Santa Teresa de Lisieux que dicen “lo que más le gusta a Dios de mi pequeña almita, es su pequeñez y su pobreza y mi esperanza en su divina misericordia” expresan lo que verdaderamente siento.

Sé también que me rodea un mundo cuyo mayor y máximo objetivo es lograr la mayor satisfacción posible (epicureanismo, por Epicuro que creía que Dios está allá arriba y que mientras estás en la tierra tienes que gozar lo más posible). Y sé también que el dolor y la muerte no es esa cosa fea, poco elegante, que no se la deseas a nadie, pero que es la única manera de acercarse a Dios.

Sé también que Jesús es el centro de la historia de la salvación, que no se comprende a Jesus si no se lee la Biblia. Sé también que hay un tiempo cronológico y hay un tiempo de Dios y que los Salmos es la mejor manera de acercarse a la tensión en el que el reino de Dios está aquí, pero no todavía.


Miguel Zalles
Grupo de Madrugadores
Schoenstatt Achumani

Miguel Zalles

JUBILEO: TESTIMONIO DE MARÍA ALEJANDRA BEGAZO QUIROGA

Sobre la Gracia de la Transformación

Cuando Rebe me dijo que dé el testimonio, la verdad yo no sabía qué experiencia podía compartir con ustedes, después de todo, solo tengo 27 años. Pero ella me dijo “Sé que a vos te gusta mucho hablar de tu Alianza de Amor”.

Entonces se me iluminó el foco y al leer mi Alianza en estos días, me di cuenta que gran parte de ella habla de la gracia de la “transformación” indirectamente. El día de mi Alianza de Amor, el 27 de Julio de 2008, le dije a la Mater 4 cosas que creo son fundamentales cuando hablamos de la gracia de la transformación:

  1. “Gracias por elegirme para formar un lazo contigo que también me atará a tu Santuario, que desde hoy, me atreveré a llamar mío.”

    Todo empieza con un “SÍ”. Mi papá es militar y nos mudamos mucho, por lo que no siempre tuvimos un santuario cerca. Sin embargo, la Mater siempre tiene la manera de comunicarse con sus hijos. El recuerdo que más me queda en la mente es cuando estábamos de vacaciones en Salta, en la casa de campo de mis tíos y fuimos a dar un paseo, a conocer los alrededores con mis papis... y ¿qué nos encontramos?, al frente de la casa de mis tíos había un terreno, totalmente abierto, no con un santuario, sino con una imagen de la Mater en medio del terreno.

    Entonces eso de “el lazo que me atará a tu santuario” no es broma. Ella siempre ha tenido su manera de decirme “estoy contigo y nuestro santuario es tu hogar”.

  2. “De hoy en adelante, compartiré contigo todo”.

    Y así lo hago, mis penas y mis alegrías son y seguirán siendo una ofrenda de amor y capital de gracias.

  3. “Ayudame a hacer tu voluntad, no la mía”.

    Yo soy una persona obstinada y me gusta planear lo más que puedo mis actividades. Y antes me costaba mucho aceptar que las cosas no siempre salían como YO las planeaba, como YO las quería. Hasta que un día, no me acuerdo dónde leí algo que me cambió la manera de pensar. No lo diré exactamente como lo leí, si no les diré mi versión.

    “La vida es como un tapete bordado. Cuando lo ves por la parte de abajo, solo ves hilos de colores cruzados, y muchos nudos sin una forma clara. Sin embargo, cuando lo ves por arriba, es cuando realmente puedes contemplar lo lindo del dibujo y los hilos de colores tienen sentido y toman forma. En nuestra vida, nosotros siempre miramos el presente desde abajo, por eso nos parece confuso, pero debemos recordar que Dios es quien la borda, y desde su perspectiva, todo tiene sentido para terminar una obra maestra”.

    Y es verdad, ahora, cuando las cosas se ven confusas he aprendido a decir “Mater, que se haga tu voluntad y no la mía”.

  4. “Te ofrezco mi corazón. Edúcalo y edúcame a mí de tal modo que los demás vean en mí una mínima parte de lo que tú eres y de lo que yo veo en ti. Transfórmame en una pequeña María”.

    El mundo en el que vivimos, es difícil muchas veces ser cristiano fuera de las cuatro paredes del santuario y fuera de los domingos cuando vamos a misa. Pero he aprendido que debo ser consiente con mi vocación cristiana, cambiar mis conductas e ir contra la corriente, contra lo que es “normal” para la sociedad; no es nada fácil, pero debemos aprender a tener esas actitudes que nos diferenciarán de mundo entero.

    Les pongo un ejemplo, y me lo copio de uno de los muchos videos que tiene el Padre Rafael en internet: “Si entran dos personas a una habitación, una es cristiana y la otra no, normalmente a no ser que nos digan quién es la cristiana, no las podríamos diferenciar". Yo siempre lo digo para mí, pero pocas veces lo expresé en voz alta, “QUIERO QUE CUANDO LA GENTE ME VEA DIGA: ELLA ES DE SCHOENSTATT”. Y jamás supe cómo hacerlo sin llevar un letrero grande que diga “soy de Schoenstatt”.

    Pero gracias a la Mater, a mi Alianza y porque sé que me sigue educando y transformando, hace un tiempo cuando hablaba con un conocido, nuestra conversación tuvo una parte que más o menos fue de la siguiente manera: Él me dijo “tú tienes algo, no sé qué es, pero eres diferente a las demás personas”, se formó una sonrisa tamaño industrial en la cara y le dije “sí, soy schoenstattiana”.

Todavía me falta un laaaaaargo camino por recorrer ya que siempre hay algo para cambiar, algo para mejorar. Como Lily Tomlin dijo “el camino hacia el éxito está siempre en construcción”, pero sé que de la mano de la Mater, todo se hace mucho más fácil.


María Alejandra Begazo Quiroga (Majanita)
Jefa de la Juventud Femenina
Schoenstatt Achumani

Majanita

UN GESTO BONDADOSO

Nunca se sabe cuánta felicidad puede producir un gesto bondadoso.

Calvario Schoenstatt

El sábado 4 de agosto, fue hermoso día, estaba como mandado a hacer para el grupo de parejas que trabajamos en el arreglo del calvario de Schoenstatt en Achumani.

Éramos un grupo de familias de la rama de matrimonios, haciendo uso de nuestro día de descanso, dispuestos a divertirnos y a la vez colaborar con nuestro granito de arena a hacer de nuestro Santuario un lugar mejor.

Alguien dijo: "a la Virgen le gusta estos regalos" y nos mandó un día perfecto, medio frio para no sofocarnos con el trabajo que nos tocaba, posterior a una lluvia para que la tierra este húmeda para facilitar el trabajo de deshierbe y de limpieza antes del pintado de la baranda y la puerta de ingreso.

Calvario Schoenstatt

Varios hijos de las parejas asistentes colaboraron con nuestra labor, jóvenes y niños(as) que se nutren de la bondad de sus padres y aprenden a ser mejores personas, solo por el simple hecho de que la generosidad no se enseña, solo se transmite por el propio acto, por medio de estas tareas, estamos enseñando a los otros a ser dadivosos.


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